¿Qué podemos aprender de la Agilidad los comunicadores?

Para “hacer Agilidad” se necesita estudio, disciplina, entrenamiento y mucha pero mucha práctica. La experimentación y los fracasos nos harán aprender e ir mejorando, poco a poco. Paralelamente, si vamos haciendo crecer nuestra destreza con paciencia de Buda, actitud de samurai y humildad de sherpa, esto redundará en una progresiva toma de conciencia y cada aprendizaje irá cobrando más sentido para nosotros así como para quienes nos rodean.

La Agilidad no es una metodología, sino una mentalidad. Eso quiere decir, que más allá de las prácticas, las técnicas, las dinámicas grupales y los marcos de trabajo específicos, existe una especie de “modo Agile” de ver el mundo. Sin embargo, esa nueva manera de ver y de hacer las cosas implica desafiar hábitos y paradigmas heredados que nos atraviesan por completo, pero que nos cuesta visualizar si no entrenamos la mirada. Por eso, es conveniente empezar a meterse en este mundo desde el aprendizaje empírico, con una mentalidad de crecimiento, para aprender de nuevo a ver y hacer las mismas cosas, de una manera distinta.

¿Cómo puede aportar la Agilidad a la Comunicación Interna?

– Obligando a los comunicadores a mantener siempre el foco en el cliente interno, apuntando todas nuestras acciones a la suma de valor iterativa e incremental. Es quiere decir, repitiendo ciclos cortos, fallando pronto, aprendiendo junto al cliente y mejorando la propuesta así como la coordinación y la colaboración dentro del equipo en cada ciclo.

– Fomentando orgánicamente las redes de colaboración dentro de la organización.

– Haciendo a los líderes más permeables a la Innovación, la Transformación Digital y Cultural y a la Gestión del Cambio.

– Motivándonos a incorporar nuevas prácticas y metodologías, que habrá que incorporar estudiando, practicando y entrenando duro.

– Manteniendo nuestras prácticas al día (¡o incluso unos pasos adelante!) más que adaptándonos reactivamente a los cambios de nuestras organizaciones. Esto nos permitirá ser parte activa de la evolución constante de un mundo en modo “versión beta”.

¿Cómo cambia el rol del Comunicador Interno bajo este nuevo paradigma?

Gracias al mindset ágil, cada vez nos convertiremos más en facilitadores de la comunicación orgánica que se da en los equipos y menos en “expertos” que se quedan con el saber comunicar. Es el momento de cambiar definitivamente nuestro paradigma obsoleto de periodistas expertos (por el que creemos que sabemos mucho de comunicación desde lo teórico, alejándonos de las personas y los equipos que “no saben nada de comunicación”), para -contrariamente- tomar un lugar de Sherpa, que guía y facilita genuinamente la comunicación de los equipos, acompañándolos a que descubran su propósito y co-construyan su propia comunicación.

Regresar al Manifiesto